Esta venta es una ruina
El Ayuntamiento de Madrid decidió vender el edificio APOT en 2011, por las dificultades financieras del Ayuntamiento en general y de la empresa Madrid Espacios y Congresos (MECSA) en concreto. Y es que las operaciones financieras de MECSA en los últimos ejercicios han sido poco exitosas: pignoración de las acciones de Mercamadrid, reventa de edificios al Ayuntamiento, paralización de proyectos como el Centro Internacional de Convenciones o, por añadir una más, la ampliación de capital en 30 millones y nuevo endeudamiento por 50 millones de euros.
Desde el anuncio de venta, la operación ha tenido algunas particularidades:
- En abril se filtra a los medios de comunicación que se ha acordado la venta del edificio por 35 millones de euros al grupo empresarial Hermanos Revilla (Grupo Realia, que a su vez está participado por Bankia y FCC).
- Sin estar cerrada la venta del inmueble, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid decide alquilar el edificio APOT para ubicar en él la Gerencia de Urbanismo y enajenar la sede de este departamento en la calle Guatemala.
- Las condiciones de arrendamiento del edificio APOT para el Ayuntamiento se fijan en 42,2 millones de euros, con un contrato vigente de diez años.
- Actualmente la operación con el grupo empresarial Hermanos Revilla está paralizada. Tampoco parece que haya otra empresa interesada en la compra.
- Sin vender el edificio APOT ni el de la calle Guatemala, el Ayuntamiento de Madrid ha iniciado las obras de remodelación del edificio para albergar la sede de Urbanismo. Se habían presupuestado en 2 millones de euros. Sin embargo, el Gobierno municipal reconoció en la pasada Comisión de Economía que el importe ascenderá a 3 millones de euros, coste que se repartirán ayuntamiento y MECSA.
No es la primera vez que el Ayuntamiento emprende una operación de este tipo. Así sucedió con la venta y posterior alquiler a MECSA de los edificios municipales de la calle Mayor 72 y 83. La operación permitió salir de un aprieto al Ayuntamiento pero implicó gastos innecesarios y terminar con la recompra de estos inmuebles por el Ayuntamiento.
El Ayuntamiento de Madrid ha previsto finalizar el ejercicio presupuestario de 2012 con unos ingresos extraordinarios por la venta de éstos y otros inmuebles municipales. Sin embargo, las subastas no despiertan interés: han quedado desiertas en dos ocasiones. Entre la primera y la próxima, los madrileños ya han perdido 13,8 millones de euros. Y, mientras siguen sin venderse los edificios, las operaciones inmobiliarias del Consistorio están ocasionando gastos a las arcas municipales:
- Gastos adicionales: no son sólo las obras de acondicionamiento sino la rescisión de contratos de alquiler con las empresas privadas que aún residen en este edificio, que con toda probabilidad conllevarán indemnizaciones o compensaciones económicas.
- Fracasos en operaciones innecesarias, que conllevan la pérdida de patrimonio público municipal, cuando deberían aprovecharse mejor los inmuebles existentes.
- Nuevos gastos en alquiler de edificios, cuando debería ser lo contrario, con el añadido de alquilar una sede que es propiedad del patrimonio municipal.
- Ingresos presupuestados que no se materializan, y que conducen a nuevos gastos imprevistos y a la necesidad de nuevos recortes en otras partidas.
- A escasos meses de cierre del ejercicio del 2012, en las vísperas de un nuevo presupuesto municipal, parece inevitable un nuevo déficit en las cuentas del 2012.





